domingo, 10 de julio de 2016

A ti, cobarde.

Pasó por tu lado y no levantaste la mirada, cobarde.

Cobarde porque antes analizabas sus aristas y sus curvas cerradas, contando lados, midiendo ángulos.
Antes, cobarde, con tus ojos oscuros, trazabas los límites de las comisuras de sus labios.
Antes, cobarde, calculabas la longitud de su pelo, y de su falda.
Antes, cobarde, invocabas en silencio lo salvaje de su escote.

Pero hoy pasó por tu lado y no levantaste la mirada, cobarde. Por no verla, por no oírla, por no olerla. Porque sabes que despertaría, cobarde, a tu animal sediento. Porque sabes que te pierde, que te confunde, que te llama.


Puta y pura tentación.




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